Domingo, 25. Junio 2017

Declaración del CC del PCM

Sobre sobre los 70 años de la victoria del comunismo sobre el fascismo

1. Hace 70 años, el 9 de Mayo de 1945, la bandera roja con la hoz y el martillo ondeó victoriosa en el edificio de la cancillería del Reichstag, simbolizando así la victoria del comunismo contra el fascismo, el triunfo del país del socialismo, la URSS, el Partido Comunista Bolchevique de la URSS, el Ejército Rojo, los partidos comunistas y obreros del mundo y el movimiento guerrillero-partisano.

2. La victoria sobre el fascismo significó la liberación de los pueblos de Europa del yugo que pretendía el opresor se extendiera por 1000 años. Al avance del Ejército Rojo y de los partisanos comunistas fueron liberadas, Polonia, Checoslovaquia, Bulgaria, Yugoslavia, Rumanía, Hungría, y Alemania. La resistencia, donde los comunistas constituían la principal fuerza, liberó a Albania, Italia, Francia, Grecia, Bélgica, Austria.

3. El peso principal de la guerra fue soportado por la URSS y el movimiento comunista internacional; los aliados (EEUU e Inglaterra) solo abrieron el Segundo Frente contra Alemania nazi-fascista una vez que el curso de la Segunda Guerra estaba decidido, cuando ya era imparable el avance de las fuerzas antifascistas y el Ejército Rojo sobre Berlín.

4. Murieron 27 millones de mujeres y hombres soviéticos, millones lisiados y torturados, la ciudades de la URSS destruidas, los campos quemados, las industrias destruidas; en pocas palabras, con las tropas nazi-fascistas avanzaba la barbarie. La barbarie y la crueldad del fascismo no deben ser olvidados: los campos de concentración, la tortura como método, la esclavitud laboral a la que fueron sometidos los pueblos, el genocidio. ¡No olvidar jamás los crímenes y el terror fascista!

5. El fascismo, una gestión del capitalismo, buscó en el periodo de crisis internacional que siguió al crack de 1929 frenar el avance de las revoluciones proletarias. Un elemento constituyente del fascismo es el anticomunismo, y es como lo definiera el VII Congreso de la Internacional Comunista, la dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero. El fascismo tuvo como objetivo confeso la destrucción del socialismo en la URSS y combatir la Comintern; fue una fuerza de choque de la contrarrevolución internacional. Solo el cinismo de los monopolios puede llevar a la deformación de buscar equiparar fascismo y comunismo. Ello no tiene lógica ninguna, y es una grotesca versión fundada en la mentira, en la manipulación y en la inconfesable pretensión de rehabilitar al fascismo. Muchas de las calumnias contra la URSS tienen una matriz goebbeliana, basadas en la calumnia y la repetición de la mentira. El capital y el fascismo son los que están en relación simbiótica, en tanto que el fascismo se mantiene como instrumento latente en pro del capitalismo, como fuerza contrarrevolucionaria de choque en contra de los trabajadores y de sus partidos de clase, los partidos comunistas. El fascismo buscó la destrucción del Estado soviético y de la construcción socialista, quería convertir a su pueblo y territorio en una colonia alemana, bajo la doctrina del espacio vital, doctrina rehabilitada por el imperialismo contemporáneo para trastocar el orden mundial surgido como resultado de la correlación de fuerzas de la Segunda Guerra Mundial.

6. Los monopolios norteamericanos e ingleses y sus correspondientes fuerzas políticas tuvieron relaciones económicas y políticas con el fascismo alemán, aún iniciada la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo en 1941 el 91% del petróleo usado por Alemania nazi era vendido por los EEUU vía empresas fachada en la España franquista. El Pacto anti Comintern promovido por el nazi-fascismo contó con la simpatía de los capitales de Inglaterra, Francia y EEUU. Tal aval se expresó con la llamada “neutralidad” en la Guerra Civil Española, donde el fascismo internacional intervino para derrocar a la República. Los nexos entre los monopolios internacionales y el fascismo son comprobables por una abundante evidencia histórica. Los monopolios en cada uno de los países subvencionaron quintascolumnas, fuerzas fascistas, como en México con los sinarquistas y los camisas doradas, y el Partido de Acción Nacional (PAN) fundado en 1939. Las potencias imperialistas buscaron la Segunda Guerra Mundial para una reconfiguración del mundo capitalista, un nuevo reparto de territorios y mercados, y buscando ahogar a los procesos revolucionarios, buscando instaurar una nueva correlación de fuerzas, donde resultó favorecido EEUU, colocado desde entonces en la cúspide de la pirámide imperialista.

7. La lucha contra el fascismo, y la victoria, no pueden ser entendidas tan solo en el campo de la confrontación militar. La acción política de la Internacional Comunista, y de los partidos comunistas y obreros fue decisiva. La victoria contra el fascismo surgió de la elaboración de la estrategia y la táctica de la Internacional Comunista, y en particular de su VII Congreso. El Frente Popular como forma específica de lucha antifascista demostró su justeza en el terreno de la práctica. Diferimos, sin embargo, del planteamiento que busca elevar esa línea como máximo escalón de la elaboración estratégica y táctica del movimiento comunista internacional; tal línea fue correcta en lo concreto de la situación, y no puede elevarse a rango universal. Al desarrollar la lucha política contra el fascismo los comunistas fueron la fuerza más consecuente, empezando por el interior de Alemania, donde el KPD denunció paso a paso el significado y la acción del nazi-fascismo, y después de la provocación que significó la quema del Reichstag, en la clandestinidad los comunistas jamás cesaron la resistencia. En los tribunales fascistas, los comunistas, con firmeza denunciaron el carácter antipopular y antiobrero del fascismo, como el aleccionador ejemplo del camarada Georgi Dimitrov en Leipzig. En México los comunistas contribuyeron a la forja del frente popular, enviaron centenas de voluntarios a las Brigadas Internacionales, combatieron en las calles a las fuerzas profascistas, recabaron solidaridad política y financiera entre la clase obrera y el pueblo para colaborar con la URSS a la derrota del fascismo, denunciaron el papel provocador del trotskismo, y la presencia de Trotsky en México, como elementos que impedían la acción antifascista plena y que socavaban la solidaridad con la Unión Soviética.

8. Con esa construcción estratégica y táctica, que tenía en su centro la defensa del país del socialismo, la defensa del mundo nuevo que se construía en la URSS, fue consecuente cada sección de la Internacional Comunista, hasta que en 1943 cesó sus actividades, las que fueron asumidas por cada partido comunista en todos los continentes, articulando frentes de todas las fuerzas antifascistas, con determinación, sacrificio, en medio de adversas condiciones. Los secretarios generales del Partido Comunista de Alemania, y del Partido Comunista de Italia, Ernest Thälmann y Antonio Gramsci, murieron víctimas del fascismo, en cumplimiento de su deber, después de ser torturados y encarcelados. Miles de miembros de la Internacional Comunista, militantes de los Partidos Comunistas, murieron en las Brigadas Internacionales, en las represiones fascistas en Europa, en la guerra, en la resistencia. ¡Honor y gloria a la Internacional Comunista, a los partidos comunistas, al Komsomol y las juventudes comunistas, a sus guerrillas y aparatos clandestinos!

9. También de gran importancia fue la conducción misma del PC (bolchevique) de la URSS de la Gran Guerra Patria, con el Comité de Defensa del Estado, el Estado Mayor General y el indisoluble nexo entre lo político y lo militar, con el liderazgo incuestionable de I. V. Stalin. El desarrollo de la teoría militar marxista-leninista por el camarada Stalin, con la guerra de todo el pueblo, la guerra de profundidad, de la dirección principal cualificó militarmente a la URSS. Resultado de sus convicciones políticas y morales, de la cultura socialista, la nueva sociedad que constituía al pueblo soviético se entregó con total desprendimiento, abnegación y sin importar sacrificio alguno a su liberación y la de la humanidad entera; las distintas nacionalidades soviéticas lograron una hermandad y fraternidad inigualables que como un puño indestructible asestó demoledores golpes al fascismo. En su avance liberador el Ejército Rojo efectúo la guerra específicamente contra el fascismo, respetando cada pueblo a su paso, a diferencia de los saqueos y atropellos del ejército inglés y norteamericano. Enfatizamos que sin la contribución heroica de la Unión Soviética la historia sería muy diferente, con la humanidad esclavizada para la máxima extracción de plusvalía y ganancias para el capital. No exageramos al decir que el mundo sería un extenso campo de concentración.

10. La victoria antifascista de la Unión Soviética, además de liberar Europa y la propia Alemania, también contribuyó a la derrota de Japón y a la resistencia del pueblo chino. La nueva correlación de fuerzas por el peso específico de la URSS y los países socialistas permitió tomar medidas en aspectos determinados de las relaciones internacionales a favor de los pueblos. Ulteriormente el abandono de posiciones revolucionarias en la vanguardia internacional de la revolución, con base objetiva en una paulatina imposición de las relaciones mercantiles sobre las socialistas llevó a que el capital reimpusiera su orden internacional y la dominación basada en las guerras, con una ONU favorable a las agresiones bárbaras contra los pueblos.

11. Con la victoria antifascista se abrió la época de la descolonización de África y Asía. De la correlación resultante el campo del socialismo fortalecido promovió un orden internacional más favorable a la lucha de los pueblos, a la corriente antiimperialista. Esta corriente progresista en las relaciones internacionales concluyó al triunfo de la contrarrevolución que derrocó la construcción socialista en la URSS y Europa Oriental.

12. La victoria antifascista permitió el surgimiento de las democracias populares y de una vida mejor para la clase obrera en los países socialistas, al tiempo que bajo la presión del avance del socialismo los países capitalistas se vieron forzados a reconocer derechos y conquistas a los trabajadores. Ante el temor del avance del socialismo el imperialismo con irracionalidad arrojó las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, e inició la Guerra Fría, y la caza anticomunista denominada macartismo.

13. Los comunistas son la fuerza más consecuente en la lucha contra el capitalismo y cualquiera de sus gestiones, incluida la fascista. Es necesario reconocer que no siempre se conectó adecuadamente la lucha contra el fascismo con la lucha por el poder y es necesario aprender de esas lecciones de la Historia.

14. El Partido Comunista de México asume esa experiencia como parte fundamental de la lucha proletaria por la emancipación del género humano; rinde homenaje a las gloriosas tradiciones de la Internacional Comunista y de los partidos comunistas y obreros, y asume que la lucha por erradicar en definitiva el fascismo y la barbarie es parte de la lucha por el derrocamiento definitivo del capitalismo en su fase imperialista y la construcción del socialismo-comunismo.

¡Proletarios de todos los países, uníos!

El IV Pleno del Comité Central

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