¡Juventud siempre rebelde!

Solidaridad con los estudiantes de IPN y Ayotzinapa

 

En las últimas semanas hemos podido constatar los efectos inmediatos de la política emprendida por el gobierno del hambre y la miseria que encabeza Enrique Peña Nieto, misma que es respaldada por TODOS los partidos políticos que ocupan un curul en el Congreso de la Unión.

 

Una vez aprobado el paquete de Reformas, los partidos políticos en sus tres niveles de gobierno se han comprometido en aplicar las medidas antipopulares. En el estado de Guerrero se recurre al uso de las fuerzas armadas para efectuar ejecuciones extrajudiciales, utilizando a grupos de paramilitares para secuestrar y asesinar a luchadores sociales. En este contexto destaca el caso de los seis estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, quienes haciendo uso de la protesta para hacerse escuchar en instancias gubernamentales han encontrado en el gobierno perredista de Ángel Aguirre la cerrazón y el ahora asesinato y desaparición de cincuenta normalistas.

 

En la capital del país se han desencadenado magnas movilizaciones y paros en escuelas del IPN para echar abajo la imposición del Nuevo Reglamento Interno. Los estudiantes politécnicos se enfrentan ya de manera frontal con las consecuencias de la Reforma Laboral y Educativa, mismas que están dirigidas a desvalorizar la fuerza de trabajo, quitando así a los universitarios el título de ingenieros para convertirlos a corto plazo en técnicos calificados al servicio del capital.

 

Aunque éstos hechos se originan en distancias y latitudes distintas, es claro que son consecuencia de la agudización de las contradicciones entre capital y trabajo, entre explotados y explotadores.

 

Con relación a los compañeros normalistas de Ayotzinapa, la Federación de Jóvenes Comunistas expresa su dolor y rabia a cada uno de los familiares y amigos de los normalistas asesinados. Estén por seguro que los nombres de cada uno de ellos seguirán acompañándonos en todas y cada una de las luchas que se avecinan. Sumamos nuestra voz para señalar a los responsables manuales e intelectuales del asesinato: la gestión perredista a nivel local y estatal, y a las bandas de criminales solapadas por el gobierno del estado. 

 

Para los compañeros politécnicos nos queda decir que el único futuro posible para nuestra generación es la edificación de una educación crítica, científica y humanista es posible fuera de los marcos del sistema capitalista. La lucha por echar abajo el Nuevo Reglamento Interno pasa necesariamente por destruir el sistema de explotación del hombre por el hombre; ni la autonomía al IPN, ni la renuncia de Yoloxóchilt Bustamante traerá consigo la solución de fondo. Compañeros politécnicos: la explotación de nuestra fuerza de trabajo estará presente sean ingenieros o técnicos profesionales; la obtención de un mejor salario no los hace superiores a los obreros industriales sin título universitario.

 

Este 2 de octubre la FJC contribuirá con sus modestas fuerzas para llevar a cada una de las escuelas, facultades, centros de trabajo y plazas públicas la voz de los compañeros caídos y la voz de los estudiantes politécnicos.

 

¡Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos!

 

Atentamente.

 

La Comisión de Trabajo Estudiantil del Consejo Central de la FJC.

Ciudad de México, 1 de octubre del 2014.

 

¡Juventud siempre rebelde!

Solidaridad con los estudiantes de IPN y Ayotzinapa

 

En las últimas semanas hemos podido constatar los efectos inmediatos de la política emprendida por el gobierno del hambre y la miseria que encabeza Enrique Peña Nieto, misma que es respaldada por TODOS los partidos políticos que ocupan un curul en el Congreso de la Unión.

 

Una vez aprobado el paquete de Reformas, los partidos políticos en sus tres niveles de gobierno se han comprometido en aplicar las medidas antipopulares. En el estado de Guerrero se recurre al uso de las fuerzas armadas para efectuar ejecuciones extrajudiciales, utilizando a grupos de paramilitares para secuestrar y asesinar a luchadores sociales. En este contexto destaca el caso de los seis estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, quienes haciendo uso de la protesta para hacerse escuchar en instancias gubernamentales han encontrado en el gobierno perredista de Ángel Aguirre la cerrazón y el ahora asesinato y desaparición de cincuenta normalistas.

 

En la capital del país se han desencadenado magnas movilizaciones y paros en escuelas del IPN para echar abajo la imposición del Nuevo Reglamento Interno. Los estudiantes politécnicos se enfrentan ya de manera frontal con las consecuencias de la Reforma Laboral y Educativa, mismas que están dirigidas a desvalorizar la fuerza de trabajo, quitando así a los universitarios el título de ingenieros para convertirlos a corto plazo en técnicos calificados al servicio del capital.

 

Aunque éstos hechos se originan en distancias y latitudes distintas, es claro que son consecuencia de la agudización de las contradicciones entre capital y trabajo, entre explotados y explotadores.

 

Con relación a los compañeros normalistas de Ayotzinapa, la Federación de Jóvenes Comunistas expresa su dolor y rabia a cada uno de los familiares y amigos de los normalistas asesinados. Estén por seguro que los nombres de cada uno de ellos seguirán acompañándonos en todas y cada una de las luchas que se avecinan. Sumamos nuestra voz para señalar a los responsables manuales e intelectuales del asesinato: la gestión perredista a nivel local y estatal, y a las bandas de criminales solapadas por el gobierno del estado. 

 

Para los compañeros politécnicos nos queda decir que el único futuro posible para nuestra generación es la edificación de una educación crítica, científica y humanista es posible fuera de los marcos del sistema capitalista. La lucha por echar abajo el Nuevo Reglamento Interno pasa necesariamente por destruir el sistema de explotación del hombre por el hombre; ni la autonomía al IPN, ni la renuncia de Yoloxóchilt Bustamante traerá consigo la solución de fondo. Compañeros politécnicos: la explotación de nuestra fuerza de trabajo estará presente sean ingenieros o técnicos profesionales; la obtención de un mejor salario no los hace superiores a los obreros industriales sin título universitario.

 

Este 2 de octubre la FJC contribuirá con sus modestas fuerzas para llevar a cada una de las escuelas, facultades, centros de trabajo y plazas públicas la voz de los compañeros caídos y la voz de los estudiantes politécnicos.

 

¡Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos!

 

 

Atentamente.

 

La Comisión de Trabajo Estudiantil del Consejo Central de la FJC.

 

Ciudad de México, 1 de octubre del 2014.